martes, 19 de mayo de 2015

Las cinco claves del fallo Arruga

Infojus


Infojus Noticias recorrió el fallo de casi cien páginas que marca un antes y un después en la causa Arruga. Los casos de violencia institucional cuentan con un precedente que explica por qué detener y torturar a un niño de 16 años es un delito que no puede ser pasado por alto. 

 Desde el viernes, los casos de violencia institucional cuentan con un precedente que explica por qué detener y torturar a un niño de 16 años es un delito que no puede ser pasado por alto.

El “fallo Arruga”, que condenó a diez años de prisión al ex policía bonaerense Julio Diego Torales, recoge los estándares del Sistema Interamericano de Derechos Humanos para determinar si hubo tortura. Se trata de la primera condena que hace foco en la gravedad y las consecuencias que provocan los tormentos psicológicos. “Desconocieron la Convención sobre Derechos del Niño, la Constitución y la Convención Americana de Derechos Humanos.

No importó nada, sólo amenazarlo, pegarle y colocarlo en una situación de humillación que generó en el menor un temor y angustia que, a mi modesto entender, nunca superó”, dijo en su voto la jueza Diana Nora Volpicina, presidenta del Tribunal Oral Criminal 3 de La Matanza. Sus pares Gustavo Omar Navarrine y Liliana Logroño los acompañaron en la decisión.

Infojus Noticias recorrió el fallo de casi cien páginas que marca un antes y un después en la causa Arruga.

1-Luciano era un niño y vulneraron sus derechos A lo largo del escrito se destaca una y otra vez la condición de niño de Luciano. Para la Convención sobre los Derechos del Niño, a la que adhiere nuestro país, un niño es tal desde su concepción y hasta los 18 años de edad. Él tenía 16 años. Y a pesar de eso quedó comprobado en el juicio que estuvo alrededor de nueve horas detenido en la cocina del destacamento de la calle Indart aquel 22 de septiembre de 2008. Ya en ese momento regía la resolución 1623/04 del Ministerio de Seguridad bonaerense que establece que los menores no deben ser alojados en comisarías. “Luciano Arruga estaba amparado por la Convención de los Derechos del Niño donde el Estado debe según el Artículo 19 de la Convención Americana, asumir la posición especial de garante con mayor cuidado y responsabilidad.

La prevención policial debe accionar ante la detención de un menor con un trato especial otorgándole al menor la posibilidad de comunicarse con sus padres o responsables legales”, explica el fallo. “¿Ignoraba la normativa contenida en el artículo 16 de la ley 13.482 de la que había sido notificado al ser interceptado Luciano?”, se pregunta la presidenta del TOC 3 sobre Torales, quien aquel día como Oficial de Servicio tenía poder real y de hecho sobre la custodia de Luciano. De inmediato responde: “La respuesta es no, sabía perfectamente los derechos que tenía el niño y sus familiares y se los negó. Luciano tenía derecho a comunicarse con su familia, comunicarle el motivo de su demora pero le fue negado”. “Pese a que el menor tenía derecho a comunicarse con un allegado o familiar, fue el personal policial que se acercó a la casa de la progenitora”, describe el fallo. Ese día Mónica Alegre y Vanesa Orieta, madre y hermana de Luciano, fueron hasta el destacamento en el que estaba demorado. Lo oyeron a través de una pared. “Vane, sácame de acá que me están matando a palos”, gritó Luciano cuando reconoció la voz de su hermana. Tanto ella como la madre reclamaron verlo. No pudieron. “Pese a que insistió en verlo, las respuestas negativas frustraron su petición”, dijo la jueza.

 2-Lo torturaron física y psicológicamente Luciano entró al destacamento de Lomas del Mirador sin lesiones ni moretones. Se fue con golpes en la cara y miedo a que lo maten. “Mal que le pese a la Defensa Técnica, Luciano no tenía lesiones visibles cuando fue demorado”, dijeron los jueces criticando a los abogados de Torales que plantearon que los golpes no fueron tales. Según se desprende del fallo, Torales “le infringió intencionalmente sufrimientos físicos, mediante golpes con un elemento duro o romo de superficie lisa, mientras otro funcionario policial lo retenía sujetándolo el brazo y actuando ambos mancomunadamente, le ocasionaron un traumatismo en la región facial, en la frente y pómulo izquierdo”. Pero las torturas no fueron únicamente físicas.

Menosprecio, humillación, amenazas, degradación de la dignidad, angustia moral: son algunas palabras que describen el sufrimiento del chico en el fallo. “Luciano se encontraba sumergido en un notable estado de nerviosismo, angustia y miedo, su percepción cuando estaba dentro del destacamento y escuchaba la voz de su hermana, la única persona que lo contenía, la desprotección que sintió al no poder contactarse con la misma resulta fundamental, ese sentimiento extremo de temor que padeció en el cual claramente el contexto en el que los padecimientos fueron infringidos: esto es el lugar de alojamiento, la edad que tenía, la calidad del funcionario a cargo, contribuyeron a la sensación de mortificación que experimentó”, detalla.

 “El poder que le hicieron sentir los funcionarios policiales degradaron su dignidad y Luciano no sabía lo que le esperaba, su futuro se malogró, sólo contaba con 16 años” expresó la presidenta del TOC 3. La jueza, retomando los testimonios de su familia y amigos, destacó las transformaciones que sufrió el chico tras su paso por el destacamento. “Luciano cambió: no quería salir, no quería trabajar, concurría a la casa de Vanesa en la que vivía con rocío Gallegos”, expresó.

Y destacó una frase que Luciano le dijo a la amiga de su hermana: “No sé qué hacer, no puedo circular por mi calle” “Si estas conductas no se refieren a una angustia moral de tal grado que puede ser considerada tortura psicológica ¿Cuáles son las que revisten esa entidad? El elemento orientador para afirmar que hubo torturas está dado por la intensidad de las mortificaciones y la causación del dolor físico ¿Cómo sostener que la víctima no fue torturada como lo arguyó la defensa?”, dijo la jueza. Para evaluar si hubo tortura o no el fallo retomó los estándares internacionales. Uno de los precedentes que se citan en el escrito es el Caso Bueno Alves Vs. Argentina de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de mayo de 2007 que sostuvo que los elementos constitutivos de la tortura es que la misma “causa severos sufrimientos físicos o mentales”. Y distingue los factores endógenos (la duración, el modo de producción y los efectos físicos y mentales) y exógenos (condiciones de la víctima) de la tortura.

 3-Rechazaron investigar a las víctimas La defensa de Torales había pedido, durante su alegato, que se inicie una investigación por falso testimonio a Vanesa Orieta y Juan Gabriel Apud, el amigo de Luciano. Los abogados apuntaron a responsabilizar y culpabilizar a la familia y a los amigos de Luciano a quienes tildaron, directamente, de mentirosos. El TOC 3 descartó la posibilidad que se abra esa investigación. “Estoy relajada porque no avanzó el proceso por falso testimonio que quisieron instalarnos a dos testigos”, dijo Vanesa Orieta. Los jueces valoraron y destacaron a lo largo todo el fallo los testimonios que aportaron aquellos más cercanos al joven torturado. "Luciano Arruga nos habló a través de los relatos brindados por su madre Mónica Raquel Alegre, su hermana Vanesa Romina Orieta, su amigo Juan Gabriel Apud, la amiga de su hermana, Rocío Gallegos a quienes le contó lo que habían padecido y no advierto a esta altura que dichos testimonios estén teñidos de parcialidad, odio o rencor, sino por el contrario fueron certeros al aseverar sin vacilaciones las circunstancias que cayeron bajo sus sentidos”, resaltaron.

 4-Abre la posibilidad de investigar al resto de los responsables Los magistrados Volpicina, Navarrine y Logroño remitieron su decisión a la fiscalía General Departamental de La Matanza. El objetivo: que se investigue al resto de los responsables. Durante el debate oral, pro pedido de la defensa de Torales, declararon dos policías del destacamento de Lomas del Mirador: la oficial Mónica Chapero y el subteniente Miguel Ángel Olmos. Ambos se ubicaron en el escenario y a la hora en la que Luciano fue trasladado al destacamento.

5-Ratifica las denuncias: Luciano era víctima de la violencia policial Cuatro meses después de las torturas que sufrió en el destacamento de Lomas del Mirador, Luciano desapareció. El 17 de octubre de 2014 se encontró su cuerpo y se descubrió que había fallecido el 1 de febrero de 2009 en circunstancias que están siendo investigadas por la Justicia. Los magistrados del TOC 3 decidieron remitir el fallo de ayer al Juzgado Federal de Morón 1, donde tramita la causa por la desaparición, para que sea incorporada al expediente.

Fuente: http://www.infojusnoticias.gov.ar/nacionales/las-cinco-claves-del-fallo-arruga-8515.html

El escándalo de la Bombonera, el Panadero y el peronismo porteño

Por Manuel de Santo 

Según filmaciones y noticias periodísticas, estarían identificados algunos de los barras que causaron el escándalo en el último superclásico. Uno de ellos sería Adrián "El Panadero" Napolitano. Su relación con el FPV y el peronismo porteño.


Llamativamente, más de cinco días después de los hechos, los “periodistas” de Fox se dieron cuenta de que tenían un video donde se ve a algunos barras de Boca tirar el gas pimienta en la escalera que llevaba a la manga desde el vestuario visitante. Poco a poco fueron ordenándose los hechos y llegamos a la misma conclusión de siempre: dirigentes, políticos, barras, jugadores y muchos seudoperiodistas siguen siendo cómplices de un entramado de violencia y delincuencia de este fútbol, que se niega a ceder sus negocios y los defiende tanto como un capitalista defiende su tasa de ganancia. El escándalo salpicó al peronismo porteño y a Silvia Gottero, tercera candidata y expectable en la lista del FPV que encabeza Carlos Tomada en la Ciudad, que apareció fotografiada con El Panadero.


Ya desde el jueves a la noche, lo más verosímil era que el gas a los jugadores de River había sido parte de una interna de la barrabrava de Boca. La misma interna que había metido el dron con el fantasma de la B como una muestra de poder entre las distintas facciones de La 12. Cinco días después, es vergonzoso escuchar cómo todos los dirigentes intentan despegarse de los barras que ellos mismo ayudaron a construir y a los que les dieron poder como parte de sus luchas internas.
La pelea de la barra de Boca tiene varios muertos ya. Desde que el Rafa salió en libertad y manifestó sus intenciones de volver, hubo tiroteos en el Bajo Flores y en la ruta 9 (donde recibió un tiro el propio Mauro Martín), le balearon la casa y le quemaron el auto a Fido Debaux y algunos apuñalados por la renta diferencial de la calle que en días de partido se apropian los trapitos cerca de la Bombonera. Hasta que un día los dirigentes de Boca y la policía decidieron otorgarle el poder a la dupla de Mauro y Rafa, desbancando a Debaux. Y como nadie se queda quieto, las distintas facciones de la barra empezaron a hacerse notar para que no los olviden y les cedan una parte del negocio.
En fin, habría montones de detalles para seguir, pero hoy es importante detenerse en un hecho. Hace meses que el kirchnerismo pretende destronar al macrismo de Boca. Hace meses que se lo ve al jefe del sindicato de los encargados de edificio Victor Santamaría codo a codo con Mariano Recalde en las transmisiones de Fútbol para Todos. Hace meses que vemos cómo Roberto Digón, quien fuera dirigente del sindicato del tabaco, se prepara para las elecciones de fin de año. ¿Y cómo se hace política en Boca y en todos los clubes en la Argentina? Disputando también el poder de la barra. Si Angelici arregló con Rafa y con Mauro, el kirchnerismo tiene lo suyo y buscó arraigo entre los barras que habían quedado afuera del negocio.
Por eso el Panadero Adrián Napolitano aparecía como parte de la agrupación Nuevo Boca de Roberto Digón. Por eso, el propio Santamaría dice “Nací en la agrupación de Digón, no descartamos que participe con nosotros”. Sería de mal pensado, creer que el lugar de Silvia Gottero, esposa de Digón, en las listas del FPV haya tenido que ver con el acuerdo entre con Santamaría para las elecciones de Boca. Sin embargo, hay algo que salta a la luz y es que todos están dispuestos a negociar cuotas de poder con estos mercenarios del fútbol que se hacen llamar barras. Y la relación del PJ Capital con estos barras quedó de manifiesto en esas fotos donde se ve Silvia Gottero, tercera en la lista del FPV, muy feliz con El Panadero disfrutando viajes y fiestas como viejos amigos. Una vez más, las barras y la casta política unidos por uno y mil lazos.
Y con el periodismo también. Diego Brancatelli defendió en Intratables a El Panadero e intentó presentarlo como un “boludo” más, minimizando el poder de los barras y sus lazos con la política del FPV y de la Agrupación Nuevo Boca de Digón. El propio Brancatelli estaba en la Secretaría de Prensa de Nuevo Boca de la que también era o es parte Adrián “Panadero” Napolitano. Todo tiene que ver con todo señores.
Y esto llega muy arriba. A ningún barra se le pasó por alto cuando la propia presidenta se refirió a ellos y los empoderó: “En la cancha colgado de la paraavalanchas y con la bandera, nunca mirando el partido, porque no miran el partido, arengan, arengan y arengan, la verdad, mi respeto para todos ellos”. Pero la verdad es que arengan y arengan cuando reciben sus entradas o el merchandising del club para revender o les entregan las zonas liberadas de la policía para sus negocios. Y si no tienen sus formas de hacerse escuchar. Como el jueves en la Bombonera.
Más de una vez, los verdaderos hinchas han callado a la barra cuando se dan cuenta que un insulto es parte de una operación de este fútbol-negocio, pero es todavía más fuerte el bloque que hay del otro lado, con toda la casta políticos de turno, tanto del PRO como del FPV, dispuesta a defender los privilegios de esta banda de mercenarios porque les son útiles en otros menesteres. Cada vez que se necesite una patota para un acto político o para amedrentar trabajadores ahí estarán los barras. Y lamentablemente, esto pasa en todos los clubes.
La violencia en el fútbol fue mutando con el negocio. La gran mayoría de los hechos de violencia en el fútbol en los últimos años se dieron al interior de los clubes y ya no de enfrentamientos entre barras de distintos clubes. Ese prestigio estúpido que se jugaba en una pelea callejera en La Boca, en Avellaneda o en México ’86 cambió y transformó a las barrabravas directamente en empresas que facturan desde la reventa de entradas, el merchandising de los clubes, los puestos de la calle y hasta en algunos casos se han hechos socios del negocio participando de la compra de los pases de los futbolistas. Es tan grande el negocio donde cobran su tajada políticos, dirigentes del fútbol, burócratas sindicales que cada vez hay más muertos para proteger ese lucro.
Esta semana, los escuchamos a todos los protagonistas de este fútbol-negocio compungidos, haciéndose los sorprendidos ante poder de los barras. No les va a durar mucho. El show debe continuar. Y así están matando al fútbol un poquito más cada fin de semana.
Publicado originalmente en http://www.laizquierdadiario.com/

Contrastes


domingo, 17 de mayo de 2015

Palermo Viejo


Murió a 89 años Lita de Lázzari

La mediática Ángela María Palermo de Lázzari, conocida como Lita de Lázzari, murió este domingo después de varias internaciones.



 Lita, que el 27 de julio iba a cumplir 90 años, comenzó a hacerse muy conocida durante la década de los 90´ y tuvo muchas apariciones en TV y un programa propio en un canal de televisión por cable.

La mediatica anciana siempre asociada a controversiales posiciones cercanas a la extrema derecha, y que recibió la extremaunción de parte del sacerdote pedófilo Julio Grassi, se había hecho famosa con las recomendaciones que daba por la televisión: "Caminen chicas", "busquen precio" o "hay que caminar y buscar precio".