viernes, 1 de abril de 2011

Un poco de historia de Libia y Gaddafi (un video relacionado..)

Un poco de historia de Libia y Gaddafi

Enviado por: "ACRACIA Mut-Rock" acracia@hotmail.es

Jue, 31 de Mar, 2011 3:28 pm (PDT)

Ahí van algunos datos y un resumen de la historia contemporanea de
Libia y Gaddafi, para que nuestra capacidad de análisis de la actual
situación goce de más información y así acercarnos con nuestras
conclusiones lo más posible a verdades completas y no a medias.
En cualquier caso, pienso que antes de formarnos una opinión y para
los que piensen que los datos no son correctos, deberían invertir un
poco de tiempo en contrastar la información descrita en el siguiente
escrito. No se trata de ser pro o contra Gaddafi. La cuestión es de
nuevo el modo de proceder del imperio occidental y sobre todo conocer
los verdaderos porqués, que siempre nos ocultan; pero que
lamentablemente tod@s somos responsables por nuestra frágil memoria
histórica. Pues aquí va un poco de "refresco memorial".
Un abrazo libertario
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¿POR QUÉ OCCIDENTE QUIERE DERROCAR Y ASESINAR A GADDAFI?

EL LEÓN DEL DESIERTO

Julio César Centeno

El coronel Gaddafi nació en una tienda tribal beduina un 3 de
septiembre en 1942. Se graduó de abogado a los 21 años de edad. Luego
estudio en la Real Academia Militar de Sandhurst, Inglaterra, y en la
Academia Militar Helénica de Grecia.
En 1969, a los 27 años de edad, derrocó al rey Idris, un tirano
impuesto por Inglaterra y Francia. Declaró querer ser "el Che Guevara
del oriente medio". Al año siguiente ordenó la expulsión de las bases
militares extranjeras de territorio libio. Estableció el llamado
"socialismo islámico" por medio del cual se buscaba una democracia
directa: el gobierno de las masas a través de consejos populares y
comunas. Se creó así la Gran Yamahiriya Árabe Libia Popular
Socialista.
La Yamahiriya: estado de las masas, es un híbrido de Islam, socialismo
y democracia directa, ideología que proclama en su Libro Verde. Se
estableció un Congreso General del Pueblo, con Gaddafi como su
Secretario General.

Nacionalizó las empresas petroleras y expulsó a los funcionarios
norteamericanos, británicos e italianos que habían dominado y vejado
al país durante décadas. Libia era la sede de la base militar aérea
mas grande de los Estados Unidos en el norte de África: Wheelus Air
Base. El pentágono mantenía una base para el lanzamiento de misiles a
sólo 25 kilómetros de Tripoli.
Nunca se lo perdonaron. Fue inmediatamente catalogado como enemigo de
los Estados Unidos. Libia fue señalado como un estado paria por
defender su derecho a la autodeterminación y la autonomía. Las cosas
empeoraron aun mas por el papel protagónico de Gaddafi en el embargo
petrolero de 1973 contra los Estados Unidos y por su cooperación con
la Unión Soviética.

Fue un ferviente seguidor del destacado dirigente egipcio Gamal Abdel
Nasser, especialmente en su lucha por la unión de los pueblos árabes
en una gran Nación Árabe. Defendió la nacionalización del Canal de
Suez por parte de Egipto. Firmó con Nasser la llamada Carta de
Trípoli, donde se concretan acuerdos de cooperación militar,
estratégica y económica entre Egipto y Libia.
Con la muerte por envenenamiento de Nasser en 1970, Gaddafi tomó el
liderazgo del pan-arabismo. Dos años después se anuncia la creación de
la Federación de Repúblicas Árabes, integrada entonces por Siria,
Egipto, Irak y Libia. Fue también uno de los mas destacados líderes de
la Organización de Países No-Alineados. Gaddafi ha apoyado sin
vacilación la causa Palestina durante décadas. En 1972 anunció que
Libia apoyaría, entrenaría y financiaría a cualquier árabe dispuesto a
defender la causa Palestina. Fue inmediatamente catalogado como
"terrorista".

A partir de entonces llovieron acusaciones sobre su participación o
apoyo en numerosos atentados terroristas en Roma, Viena, Berlín, Chad,
Filipinas, Egipto. Se le acusó de ser el principal punto de apoyo de
uno de los terroristas mas connotados de la época: el venezolano
Carlos Illich Ramírez, "El Chacal". Carlos fue capturado en 1994 y
cumple desde entonces una condena a cadena perpetua en la prisión La
Santé de Paris.
Como es costumbre contra cualquier jefe de estado que se rebele contra
el orden internacional impuesto a los países en desarrollo después de
la segunda guerra mundial, se le acusó de participación en el
narcotráfico, de fomentar el terrorismo, de desarrollar armas de
destrucción masiva, de apoyar a las FARC en Colombia, al IRA (Ejército
Republicano Irlandés), a
la ETA en España, a Hizbolla en Líbano, a Hamas y otros "terroristas"
palestinos. El presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan, se
refería a él como "el perro rabioso del desierto".
El gobierno norteamericano trató varias veces de derrocarlo. En agosto
de 1981 la revista Newsweek dio a conocer un plan presentado por el
director de la CIA al gobierno norteamericano para asesinar a Gaddafi.
Días después dos aviones de guerra norteamericanos atacaron dos
aviones Sukhoi libios en espacio aéreo libio. Los aviones
norteamericanos habían despegado del portaviones John Kennedy,
estacionado frente a las costas libias de mar mediterráneo.

En 1986 Ronald Reagan ordenó el bombardeo de las principales bases
militares y edificios gubernamentales en las ciudades de Trípoli y
Benghazi, en un intento por asesinar a Gaddafi e incitar la
sublevación popular. Los aviones despegaron desde bases
norteamericanas en Inglaterra. En el bombardeo murió una de sus hijas
menores, Jana, y docenas de oficiales de su entorno mas cercano. El
crimen quedó impune.

Libia fue rápidamente convertido en un estado paria. Durante los
siguientes 10 años el coronel Gaddafi se convirtió en el Osama Bin
Laden de la época. Libia fue cercada. Se le impuso un embargo
comercial para forzar el derrocamiento de Gaddafi, similar al que ha
padecido Cuba por mas de 50 años.

Fue acusado de ordenar la colocación de una bomba en un avión
comercial Boeing 747 de la principal línea aérea de los Estados Unidos
para entonces: Pan American. El avión explotó en el aire en diciembre
de 1988 sobre la población de Lockerbie, Escocia. Murieron 259
personas que viajaban en el avión y 11 ciudadanos de Lockerbie. Luego
de un largo proceso de negociación, en 1999 Gaddafi entregó a la
justicia escocesa a los dos ciudadanos libios acusados de haber
colocado los explosivos.

En 1997 Nelson Mandela tuvo la valentía de visitar a Gaddafi en
Trípoli, para denunciar la injusticia que se cometía contra ese pueblo
por su rebeldía y su intento de decidir su propio destino. Mandela
sabía por experiencia propia lo que era ser acusado de crímenes sin
que existieran pruebas sobre ellos y sin derecho a la defensa. Había
sido liberado de la cárcel 7 años antes, después de 27 años de prisión
por su rebeldía ante el régimen discriminatorio de la población negra
de Sur África por parte de una minoría blanca de origen europeo.
Visitó a Gaddafi siendo el primer presidente de raza negra y el primer
presidente electo democráticamente en Sur África.
Su visita fue seguida por la del secretario general de Naciones
Unidas, Kofi Annan, de origen Africano. Libia aceptó cancelar 2.700
millones de dólares en compensación a familiares de víctimas de
atentados terroristas de los que se acusaba a ciudadanos libios,
aunque sin reconocer culpabilidad de la nación Libia. Se levantaron
las sanciones internacionales que pesaban sobre el país. En el 2008 el
presidente Bush deja sin efecto las sanciones unilaterales que había
impuesto Estados Unidos contra Libia, retirándola de la lista de
"estados que apoyan el terrorismo".
Las transnacionales petroleras se abalanzaron sobre Libia en busca del
control de los gigantescos yacimientos de su codiciado petróleo
liviano. Lo mismo hicieron los perros de la guerra, ofreciendo armas,
desde sofisticados aviones de combate hasta fusiles, ametralladoras y
municiones. Muchos se jactaron de haber finalmente obligado a Gaddafi
a ceder en sus posiciones radicales.
Ese mismo año Gaddafi recibió la visita de Condoleezza Rice,
secretaria de Estado del gobierno norteamericano. Luego desfilaron por
Trípoli los jefes de estado de los países que se proclaman dueños del
planeta: el primer ministro británico, Tony Blair, seguido por su
remplazo Gordon Bown, el presidente de Francia, Sarkozy, el presidente
de Rusia, Vladimir Putin. El rey Juan Carlos de España, y Rodríguez
Zapatero se humillaron ante él en el 2009 para venderle 3.500 millones
de euros en armas.
Gaddafi se convirtió en una especie de vedette política en círculos
internacionales. Fue invitado a participar por primera vez en la
Asamblea General de las Naciones Unidas, donde fue recibido por el
presidente Barak Obama. Fue invitado a visitar Francia, Italia y
España, siempre recibido como el "Rey de Reyes" y "el León del
Sahara".

En el 2009 fue electo Secretario General de la Unión Africana. Allí
proclamó su determinación a seguir luchando por el establecimiento de
la integración de los países africanos y la conformación de los
Estados Unidos de África. Su discurso en este foro dejaba en evidencia
que sus concepciones radicales y socialista se mantenían intactas. Los
analistas internacionales de las principales empresas de comunicación
concluyeron sin embargo que se trataba solo de "retórica populista".

En su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas en el
2009, Gaddafi dejó claramente definida su posición. Acusó a Israel del
asesinato de John Kennedy; abogó por la solución del conflicto
Israelí-Palestino a través de un estado único. Se refirió al Consejo
de Seguridad como "el Consejo del Terror"; criticó la validez de la
Asamblea General de la ONU por permitir que sus decisiones sean
ignoradas por los países mas poderosos y rompió la Carta de las
Naciones Unidas en el podio de los oradores.
En marzo del 2010 uno de sus ocho hijos, Hanibal, fue detenido en
Suiza acusado de maltrato a dos empleadas domésticas. Gaddafi
suspendió la venta de petróleo y adoptó represalias económicas y
comerciales adicionales contra Suiza, llamó a la guerra santa contra
ese país y declaró que anhelaba que fuera "barrido del mapa". La Unión
Europea no se apresuró a denunciar semejante amenaza, asumiendo una
posición diametralmente opuesta a la tomada contra Irán por
presumiblemente aspirar lo mismo sobre el estado de Israel. Por el
contrario, la UE se disculpó públicamente por haber prohibido a unos
ciudadanos libios la entrada a Europa a raíz del conflicto entre Suiza
y Libia. El comportamiento de Gaddafi ha sido frecuentemente
considerado
excéntrico. Cuando visitó la ciudad de Nueva York para participar en
la Asamblea General de las Naciones Unidas solicitó autorización para
colocar su gigantesca carpa beduina en un parque. Así se hizo. Armó su
carpa en los jardines de la mansión del millonario Donald Trump. Allí
conducía sus negocios y recibía visitas. Llevó además camellos, para
tomar leche fresca al levantarse. Como es su costumbre, viajó
acompañado de docenas de jóvenes mujeres guardaespaldas, quienes no
sólo lo protegen, sino que se encargan de su cuidado y su
alimentación: nunca falta ni el queso de cabra ni los dátiles.
En una reunión cumbre de la Liga Árabe, Gaddafi se puso un guante
blanco en su mano derecha. Explicó que trataba de evitar infecciones
al estrechar la mano de otros jefes de estado que pudieran haber
tenido contacto con funcionarios israelíes.
Algo similar ocurrió cuando visitó Paris, por invitación de Nicolás
Sarkozy. Fue recibido como un rey. La visita concluyó con
negociaciones para la venta de armas de guerra y la inversión de
empresas francesas en el negocio petrolero libio.

Cuando viajó a Roma, como invitado de honor de Silvio Berlusconi,
colocó su carpa en un parque en el centro de la ciudad. No llevó los
camellos, sino 200 mujeres guardaespaldas que conforman varios anillos
de seguridad, armadas con Kalashnikovs.
Las mujeres que custodian a Gaddafi son expertas en artes marciales,
en el uso de armas de fuego y de armas blancas, en pilotear aviones,
helicópteros y barcazas; son entrenadas como francotiradoras, en el
manejo de explosivos y en actividades de espionaje. Berlusconi lo
honró con una cena de lujo para 800 personas, apropiada para un Rey.
A pesar de las atenciones y los halagos de Berlusconi, Gaddafi fue
particularmente severo con sus anfitriones italianos. Fueron
demasiados los crímenes y vejaciones cometidos por Italia durante su
ocupación y colonización de Libia desde 1911 hasta 1943. Cuando
Berlusconi menos se lo esperaba, Gaddafi se despojó de su ropaje
beduino y se vistió de militar.
Junto a sus condecoraciones castrenses, se colgó del pecho una
fotografía en blanco y negro de 1931.
En la fotografía se encuentra, humillado y encadenado, el héroe libio
Omar Al-Mukhtar, rodeado de sus captores italianos. Al-Mukhtar
liderizó durante veinte años la lucha de los beduinos contra la brutal
ocupación italiana.
Fue para él que se acuñó el apodo de "el León del Desierto". Su figura
es venerada en Libia. Los fascistas italianos lo ahorcaron en público
a los pocos día después de haber tomado y divulgado aquella humillante
fotografía. Justo antes de morir exclamó: "Sobreviviré a mis
verdugos".
Para entonces Italia se encontraba bajo el dominio de Benito
Mussolini. Cuando le preguntaron porque llevaba esa fotografía en su
pecho, Gaddafi, consciente de que el catolicismo es la fe predominante
en Italia, proclamó en presencia de Berlusconi: "Para nosotros la
imagen de Al-Makhtar es tan sagrada como el crucifijo que llevan
algunos de ustedes en el pecho"

En la lucha por el control del mar de petróleo liviano bajo el suelo
libio, durante la segunda guerra mundial el país se convirtió en el
campo de batalla entre las fuerzas nazis bajo el mando de Rommel y las
fuerzas británicas bajo el mando de Montgomery. Con la derrota de
Italia en la segunda guerra mundial, Libia fue repartida cual trofeo
de guerra entre Inglaterra y Francia.
Las continuas luchas de los beduinos por su independencia condujeron a
que en 1951 se declarara una monarquía bajo el rey Idris, una
marioneta al servicio de los europeos. Para el momento de su
independencia Libia no tenia escuelas y contaba con sólo 16 graduados
universitarios, formados en el extranjero. La administración continuó
así en manos de ingleses, franceses e italianos. Todo cambió con la
llegada de Gaddafi al poder en 1969.
Los honores y halagos de que era objeto Gaddafi por parte de los jefes
de estado de Europa hasta finales del 2010 cambiaron súbitamente.
Sanguinario, loco, tirano, demente, autócrata, asesino, corrupto,
psicópata, perro rabioso. Estos y muchos otros adjetivos son usados
hoy contra Gaddafi. Los medios de comunicación de todo el mundo, salvo
algunas excepciones, se han ensañado contra su figura. El objetivo
parece ser destruirlo ante la opinión pública internacional. Algo
similar le ocurrió a Saddam Hussein justo ante de la invasión de Irak
por parte de fuerzas militares norteamericanas y británicas en el
2003.
Al mimo tiempo, se teje una red de "legalidad" para invadir Libia y
deponer al déspota. En la ONU se toma la decisión de expulsar a Libia
del Consejo de Derechos Humanos, mientras que la Corte Penal
Internacional declara que actuará con agilidad para condenarlo.
En paralelo s estimula y apoya a movimientos opositores a Gaddafi para
incitar a la rebelión interna, con el propósito de generar un estado
de violencia y caos que contribuya a justificar la intervención de las
grandes potencias para "pacificar al país y proteger los derechos
humanos de sus ciudadanos".
El objetivo es claro: invadir Libia, deponer a Gaddafi, tomar control
de su codiciada riqueza de petróleo liviano, tal y como ocurrió con
Irak y como trató infructuosamente de hacerse en Venezuela en el 20o2.
Tal y como trata de hacerse con Irán y como años atrás se concretó en
Arabia Saudita, Kuwait, Katar y los Emiratos Árabes. Las siguiente
presas serán Algeria, Venezuela e Irán.
El Gadafi que hoy todos condenan fue recibido y halagado como un gran
estadista en la Cumbre del G8 en Italia, invitado por el presidente
Barack Obama. Hace sólo unos meses se abrazaba con Sarkozy en Paris,
con Tony Blair en Trípoli y con Berlusconi en Roma.

Que ocurrió para justificar este cambio tan radical contra Gaddafi?

El despertar del pueblo árabe. Protestas populares por el aumento en
el precio de los alimentos y la pobreza generalizada derrocó en pocos
días a Ben Alí en Túnez. Irónicamente, sólo semanas antes Túnez había
sido señalado por Hillary Clinton como el modelo de democracia a
seguir en el medio oriente.
Las protestas se extendieron de inmediato a Egipto, concluyendo con la
remoción del poder de Hosni Mubarak, un dictador apoyado por Estados
Unidos durante 30 años. Mubarak recibía de Estados Unidos mas de 3.000
millones de dólares anuales, la cooperación mas alta proveniente de
Washington después de la otorgada a su principal aliado de la región:
Israel.

Las protestas en Egipto fueron también inicialmente motivadas por
aumentos en los precios de los alimentos, los insoportables niveles de
pobreza en que se encuentra la mayor parte de la población, la
creciente indignación ante la descarada confabulación de Mubarak con
el gobierno de Israel en su criminal opresión al pueblo palestino, la
falta de libertades fundamentales y los grotescos niveles de
corrupción. La fortuna de Hosni Mubarak se estima en 70.000 millones
de dólares. Mientras el 40% de los 80 millones de egipcios viven con
menos de dos dólares al día. Egipto mantuvo una suspensión de los
derechos fundamentales de la población durante todo el período de
dominación de Mubarak, a través de una Ley de Emergencia, con el
consentimiento y apoyo de Estados Unidos.
Las analogías que se han querido trazar entre las revueltas en Libia
con las de Túnez y Egipto lucen ficticias. En Libia se canalizaron
enormes inversiones petroleras para financiar servicios públicos y
gratuitos de salud, educación y vivienda. Se ha promovido el
desarrollo económico y se han reducido sustancialmente las
desigualdades sociales. El índice de desarrollo humano es el más alto
de África. Los índices de desempleo son tan bajos que se ha tenido que
facilitar la entrada de cientos de miles de trabajadores de otros
países: Egipto, Túnez, China, Pakistán. El consejo ejecutivo del Fondo
Monetario Internacional (FMI) elogió recientemente a Libia por su
"ambicioso programa de reformas" y su "fuerte rendimiento
macroeconómico y el progreso en el realce del papel del sector
privado".
En marzo del 2007 Anthony Gidden, asesor de Tony Blair, publicó un
artículo en The Guardian en el que afirma: "Gadafi parece ser
genuinamente popular. Libia será en dos o tres décadas una Noruega del
norte de África: próspera, igualitaria y progresista"
A diferencia de Túnez o Egipto, Libia es una potencia petrolera.
Produce 2 millones de barriles de petróleo liviano cada día, y su
producción puede al menos duplicarse. Sin embargo, una buena parte de
sus 6 millones de habitantes aún se mantiene en la pobreza.
Gaddafi ha sido criticado por haber fomentado el regreso de empresas
petroleras europeas y su creciente participación el la actividad
petrolera y gasífera. La mayoría de estas empresas operan desde
Benghazi desde donde, coincidentalmente, se formó el núcleo de la
rebelión contra Gaddafi.
También se le ha criticado por haber contribuido, desde su posición
como secretario general de la Unión Africana, a la consolidación de un
acuerdo con la NATO para ampliar sus operaciones militares en Sudan,
Somalia y Etiopía. Ha venido promoviendo también una tratado de
cooperación militar entre la NATO y la Unión Africana. Organizaciones
radicales dentro y fuera de Libia consideran tales actitudes como
traición. A la cabeza de la insurrección se encuentra el Frente
Nacional para la
Salvación de Libia (NFSL por sus siglas en inglés). Sus líderes son
sistemáticamente presentados como los chicos buenos, en una lucha
desigual contra la opresión y la barbarie. Poco se destaca que el FNSL
se creo en 1981 en Sudan, bajo la protección del coronel Nimieri, un
déspota apoyado por Estados Unidos que gobernó ese desdichado país
desde el 77 hasta el 85.

El FNSL realizó su "congreso nacional" en los Estados Unidos en el
2007, con el patrocinio de la NED. A la cabeza se encuentra Ibrahim
Sahad, quien realiza acusaciones de toda índole contra el "régimen
despótico" de Gaddafi, casi siempre sin ofrecer prueba alguna al
respecto y sin que los entrevistadores o editores se las soliciten.
Sin embargo, sus planteamientos son transmitidos por las principales
agencias de información de todo el mundo como si fueses ciertas. La
misma realidad virtual se divulga como cierta por internet, facebook,
twitter. Significativo es también que los rebeldes de Benghazi hayan
bajado la
bandera verde de la república de Libia y elevado en su lugar la
bandera de tres franjas, roja, blanca y negra, que se usaba durante la
monarquía del rey Idris, impuesta por Europa en 1951. También ha
surgido de la nada un presunto Príncipe Senussi, "heredero de la
corona".

Fue el rey Idris quien entregó la soberanía nacional al permitir el
uso irrestricto de aire, mar y tierra por parte de fuerzas militares
británicas. Fue el rey Idris quien firmó el acuerdo para que los
Estados Unidos establecieran y administraran sin restricciones la base
militar mas grande de África: Wheelus Air Base, cerca de Trípoli. El
rey Idris firmó además un convenio para exonerar a Italia de todos los
daños que pudieran imputársele como consecuencia de los 30 años de
brutal colonización,
permitiendo además que la comunidad italiana en Trípoli conservara
todos sus propiedades, negocios y privilegios.
Pero la legitimidad o veracidad de los señalamientos contra Gaddafi
parecen irrelevantes. Sirven sólo de fachada para alcanzar el objetivo
estratégico deseado: la ocupación de Libia.
Paul Wolfowitz, quien sirviera como subsecretario de defensa de los
Estados Unidos y como presidente del Banco Mundial, arquitecto de la
guerra de Irak, publicó una carta abierta al presidente Obama
incitándole a convertir a Libia en "un protectorado bajo el control de
la OTAN", en nombre de la "comunidad internacional". En su editorial
del 23 de Febrero 2011, el Wall Street Journal, vocero de los
intereses comerciales de los Estados Unidos, sentencia: "Estados
Unidos y Europa deben ayudar a los libios a derrocar el régimen de
Gaddafi"
Simultáneamente, se moviliza al mar territorial libio una flota de
guerra norteamericana, mientras en Naciones Unidas y en la Corte Penal
Internacional se concreta apresuradamente el marco legal que
justifique la invasión.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó el 25 de Febrero
del 2011 una resolución para que se investiguen los posibles crímenes
contra la humanidad que pudiera haber cometido Muammar Gaddafi. Pero,
sin que tal investigación haya comenzado, ya Gaddafi ha sido
condenado.
Es no sólo irónico, sino hipócrita, que haya sido justamente los
Estados Unidos quienes hayan promovido la moción para que la ONU eleve
el caso de Libia ante la Corte Penal Internacional. Estados Unidos
nunca ha reconocido la jurisdicción de dicha corte. Se opuso además a
su creación en 1998, junto con Israel, Irak y Libia. Tales
contradicciones parecen pasar desapercibidas para los medios
transnacionales de la información.
El comandante supremo de la OTAN, Wesley Clark, ya había señalado hace
un par de años que Libia estaba en la lista oficial del pentágono para
ser dominada después de Irak, junto con Siria y la joya de la corona:
Irán. Si se concreta lo que Fidel Castro ha llamado "La guerra
inevitable de la OTAN", se desatará un movimiento de resistencia por
todo el mundo Árabe que haga realidad las últimas palabras del León
del Desierto: "Sobreviviré a mis verdugos".

"Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un
acto de libertad... Haga circular esta información".
Rodolfo Walsh


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Cómo alimentar al mundo: http://youtu.be/Ji5C9ZQVMaU

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